Para el reto de marzo, un clásico literario, decidí releer El Principito, un libro que en la actualidad está teniendo un segundo aire aunque me parece que muchos de los que se dicen fans, en realidad cero que están siguiendo una moda que se creó con las frases más celebres, que las encontramos en dijes, libretas y es por eso que decidí tomar este libro para retomar la gran obra que es.
Como la mayoría sabemos, El Principito es la obra más famosa del aviador y autor francés Antoine de Saint-Exupéry. En este libro el piloto reflexiona sobre la visión de los adultos sobre lo que es el mundo a comparación de la visión que tienen los niños sobre el mismo.
El libro cuenta las aventuras de un Principito, llegado al desierto del Sahara tras un largo viaje y quien se encuentra a un desaventurado piloto a quien le cuenta cada una de sus aventuras en el universo y en la Tierra.
En cada una de sus historias podemos encontrar metáfora y alegorías de lo que es la inocencia, así como la corta visión de la que sufrimos los adultos cuando se pierde esa inocencia, esa creatividad e ilusión de la infancia.
Este libro lo leí hace ya algunos años, antes de que fuera un boom de la mercadotecnia y en esa época en la que estás a la deriva, que no te consideras niño pero tampoco eres un adulto del todo; aún guardas un poco de esa inocencia que hace del mundo un lugar por descubrir, por lo que en ese entonces tenía una visión diferente, otra forma de entender el libro. Ahora que lo he releído, la historia tiene otra visión, otro mensaje, uno que muestra una verdad de lo que se olvida una vez que se entra al mundo de la adultez.
La rutina, el estrés del trabajo, los normas de la sociedad y lo que se nos impone para poder cumplir con todo a la perfección suelen ser lo que nos terminan convirtiendo el rey, en el hombre de negocios, en el bebedor, el farolero o alguno de los demás personajes y quizá necesitemos un principito que nos haga recordar lo que verdaderamente importa, con esa capacidad de ver al cordero en al dibujo de una caja.
Sin duda El Principito es un libro que toda persona, niño o adulto, debe de leer por lo menos una vez en la vida para descubrir las diferentes visiones del mundo en el que vivimos.
Para el próximo dejamos a los escritores franceses para hablar de Alicia en el País de las Maravillas, otra historia que ha tomado un segundo aire después del estreno de la película de Tim Burton.
¡Feliz lectura!







