Un mes más intentando cumplir con los retos del lector para este 2018, de los cuales ya nada más ¡nos quedan dos!, no sé a ustedes pero a mi se me ha ido muy rápido este año. Para el mes de octubre el reto era leer un libro de un autor nacional, por lo que el seleccionado fue Carlos Fuentes con la Silla del Águila, uno de sus libros más conocidos.
La Silla del Águila habla de un México del 2020 (un panorama muy cercano en estos momentos) donde las telecomunicaciones se ven afectadas por un problema con los Estados Unidos, además el clima social del país se encuentra en uno de sus niveles más bajos ya que hay huelgas de parte de los obreros, marchas de los estudiantes e incluso asesinatos de campesinos.
El panorama del país nos es contada por diversos personajes por medio de las cartas que se mandan unos a otros con diferentes puntos a tratar pero todos con la mira (de una u otra forma) de la silla presidencial, ya sea para criticar al presidente en turno o para tramar la siguiente elección.
La Silla del Águila es una sátira política que muestra las intrigas, la corrupción y los intereses políticos que se mueven alrededor de nuestro sistema político desde hace años y que siguen manifestándose en cada elección.
Carlos Fuentes tiene una manera muy particular de contar esta historia ya que toda la novela es un compendio de cartas que podríamos suponer fueron recolectadas y publicadas como prueba de lo que pasó, aunque puede que sólo yo lo vea así, no lo sé.
A pesar de que la historia se me hizo interesante y con una manera original de ser ser contada la verdad es que me costó trabajo terminar el libro, si lo logré en octubre pero muy apenitas con mucho esfuerzo, pero un reto es un reto y ya está cumplido.
No me quiero meter tanto en la crítica política que hace el libro de nuestro sistema, en especial por lo delicado del momento con el cambio del poder y que nuestras sociedad parece padecer una hipersensibilidad por todo, por lo que sólo tocaré temas literarios.
La forma de escritura es de Carlos Fuentes es muy bella y elegante en todo sentido; en algunos momentos incluso llega a sonar poética en los, en especial en las cartas de María del Rosario a sus amantes, por lo que disfruté esa parte del libro y es algo que aprecio de la literatura de Fuentes, a pesar de que en sus últimos libros ya se nota una gramática más anglosajona.
Me parece que este libro debería de estar en los programas de las escuelas por la interesante manera de contar la historia y por lo que se hay detrás de ella.
Para noviembre estoy leyendo Imperio de Tormentas de Sarah Maas por el reto de leer un Best Seller.
¡Feliz lectura!







