Estar en octubre y hablar del terror sin hablar a de Junji Ito, sería como hablar de magia y no hablar de J.K. Rowling, por lo que la nota de hoy está dedicada a este maestro del terror en todos sus niveles.
Como no me enfocaré en una obra en específico, dejaré de lado la reseña y te cuento que Junji Ito nació en la prefectura de Gifu el 31 de julio de 1963. Empezó a escribir y dibujar manga como un hobby mientras trabajaba como técnico dental a principios de los 90 ‘s.
Dentro los escritores e ilustradores que lo inspiraron destacan Kazuo Umezo, Hideshi Hino, Furuka Shinichi, Edgar Allan Poe y H.P. Lovecraft.
El horror de Junji Ito
Ok, ahora sí, enfoquémonos en el trabajo de este mangaka y su contribución al género del horror y el porqué es uno de los referentes más fuertes en la actualidad.
Si tú te has topado con algo del trabajo de Ito, te darás cuenta que el 95% de su trabajo son historia one shot, o sea que son autoconcluyentes en un solo tomo, aunque son sus obras más largas y complejas las que lo llevaron a la fama, en este caso hablamos de Tomie y Uzumaki, que son historias más largas y se llevan más de un solo tomo.
Dentro de las historias que nos presenta Junji Ito podemos encontrar que él logra que le tengamos miedo de a las cosas más sencillas como lo puedes ser un simple dibujo de un espiral o el irte a dormir por la noche, ya que puede tomar estas cosas tan cotidianas y volverlas en una maldición o una enfermedad de la que no hay cura alguna.
Además, podemos decir que este mangaka es un experto en mezclar el body horror, el terror psicológico y el terror cósmico, en este último se ve muy clara la influencia de Lovecraft, creando estas entidades que no podemos comprender y que ponen en duda todo lo que conocemos, causando un sentido de angustia.
Por otro lado, me parece que lo que mejor lo caracteriza es este manejo tan magistral que tiene del body horror, ya que lleva a sus personajes por un espiral de desesperación mientras no pueden hace nada para detener la metamorfosis por la que están pasando, ya sea porque su cuerpo es su peor enemigo o por transformarse en los que más les obsesiona, como los espirales, por lo que podemos decir que también juega con la psique tanto del lector como de los personajes.
Y algo que acompaña y exalta más esta metamorfosis es la manera en que Junji Ito ilustra sus historias, pues dentro de sus trazos encontramos un balance entre lo hermoso y lo más grotesco, lo que deja al lector con una sensación un tanto perturbadora, pero que a la vez no puedes dejar de admirar cada una de las líneas, lo que es parte de su firma.
Otra cosa que caracteriza las obras del escritor japonés es que evita que te encariñes con los personajes para que te enfoques más en lo que está pasando y controla muy bien la cantidad de información que te da, con el fin de que tú como lector juegues con los conocimientos o las experiencias que tiene para poder sacar tus propias conclusiones, por lo que podemos decir que saca las pesadillas desde nuestra propia mente.
Y dentro de la información que suele guardar muy bien es el origen de los males que aquejan a los protagonistas, lo que potencia el sentimiento de perturbación en el lector y que básicamente hace real (hasta cierto punto) que pudiera ser que un día sientas que tu sueño nunca termine.
Por estas características del trabajo de Junji Ito (y como pasa con el trabajo de Lovecraft) sus fans consideran que es imposible hacer una adaptación los suficientemente perturbadora o apegada a las historias y los trazos creados por el mangaka, pues al jugar con la información que ya tiene el lector de sus experiencias es imposible plasmar el terror de las páginas.
Si tu eres un amante del terror y no has leído nada de Junji Ito, te recomiendo que le des un vistazo a su trabajo que puedes encontrar en varias librerías, que cada vez más están incluyendo al manga, comic y novelas gráficas a su inventario.
¡Feliz lectura!









