Así es, al parecer Netflix está cayendo un poco en la estrategia de Disney de no saber cuando dejar ir y cuando seguir con sus series, aunque en este caso me parece que no es tan grave como con lo que hicieron con La casa de papal, pero antes de entrar en detalles, vamos con la sinopsis de Russian Doll.
Esta serie nos cuenta la historia de Nadia Vulvokov, una joven que el día de su fiesta de cumpleaños muere en un trágico accidente y que a partir de ahí se verá atrapada en un loop infinito, del cual solo podrá salir al resolver ciertos asuntos pendientes.
Se vuelve a romper el tiempo
Russian Doll se estrenó por primera vez en febrero del 2019 y este 2022 llega con su segunda temporada, que no sé si mucho esperaban, para mí fue una sorpresa, ya que la primera temporada tiene un final que en mi opinión era conclusivo, pero parece que Dark dejó un hueco muy grande con el concepto del tiempo y ahora nos encontramos con que DC y Marvel juegan con el tiempo y ahora es tiempo de que Nadia lo haga.
Para mi sorpresa esta nueva entrega de Russian Doll, aunque creo que no era necesaria, es bastante buena, casi al nivel de su predecesora y parte ello me parece que viene mucho del excelente trabajo que hace Natasha Lyonnel nuevamente en el papel de Nadia.
En esta segunda temporada vamos a ver una historia más sobre decisiones y sobre la familia, curiosamente temas que también vimos en Pachinko, solo que contadas de manera y puntos de vista diferentes.
En el caso de Russian Doll, nos vamos a encontrar que ha pasado un tiempo y nos volvemos a encontrar cerca del cumpleaños de Nadia, y al subirse a su típica línea del metro de repente nota que ya no está en el 2022 sino en los 80’s y nadie la ve como Nadia, sino como Nora, su mamá.
A partir de este instante nos vamos a unir al viaje de Nadia para descubrir el pasado de su familia mientras juega con el tiempo, causando que de repente las líneas entre planos se borren y tenga que arreglarlo muy a su manera.
La serie sigue conservando su humor un poco oscuro, sobre todo en la parte de los nazis, y las personalidades que nos engancharon en la primera temporada, por lo que ese es un gran punto a su favor. De igual manera que la primera, parece que tiene un final que concluye con la historia y con Nadia aceptando las consecuencias y los hechos que la llevaron a estar donde está y ser quien es, pero quien sabe, a lo mejor en 3 años tengamos otra historia (espero de verdad que no).
El regreso de Russian Doll, la cuarta temporada de Stranger Things, alargar La casa de papel y que querer forzar una segunda temporada de El juego del calamar me parecen decisiones bastante erróneas por parte de Netflix, que pareciera que no entiende los flujos de sus historias, cuáles puede alargar o cuáles debería dejar.
Mientras series como Anne with an E o The Punisher tenían material para seguir, las terminaron cancelando, por otro lado, Russian Doll tuvo un final que daba cierre a la historia y aquí tenemos una segunda temporada.
Me parece que más haya de ver si las personas pagan una cuenta familiar o una individual o si se pasan la contraseña, deberían de poner más atención a la calidad de cosas que producen y suben, a una mejor toma de decisiones estratégicas, sin mencionar que es molesto el que estén subiendo y bajando contenido, como Strangers from Hell, que es una gran serie que ya no va a estar en el catálogo de Netflix, pero que vale mil veces más verla esa serie que Tall Girl o las últimas temporadas de Élite.
En fin, Russian Doll es una buena serie para pasar el rato, son episodios cortos y con una protagonista bastante carismática, con una historia bien contada para un fin de semana que no tengas nada que ver.
Esperemos que Netflix recapacite y no le pase lo que le pasó a BlockBuster por la llegada de la oferta de streamings.
¡Feliz maratón!








