Después de una temporada tres un poco floja, la verdad es que no pensaba ver la cuarta entrega de Stranger Things, pensando que no valdría la pena, en especial viendo lo que ha hecho Netflix con otras temporadas que han sido exitosas en su momento y que al final termina arruinando de una u otra forma por intentar sacarles un mayor provecho, pero en es esta ocasión parece que estaba muy equivocada.
Esta temporada trae varios cambios, el primero de ellos tiene que ver con la separación de la pandilla que se da al final de la pasada entrega y que parece haber mermado en los integrantes, ya que pareciera que no son tan unidos como antes. Además, nos encontramos con una Eleven más perdida sin sus superpoderes y que es objeto de bullying.
Pero sumado a los problemas que los chicos tienen que enfrentar (ahora por separado) de la adolescencia porto se sumarán nuevos enigmas que los llevaran al que, parece, siempre ha estado detrás de todos los acontecimientos relacionados con el Upside Down.
La música toma un papel más relevante
La cuarta temporada de Stranger Things se estrenó en dos partes, la primera de 7 episodios y las segunda con dos con fechas de estreno del 27 de mayo y 1 de julio del 2022, todos los capítulos con una duración promedio de una hora y media, y a diferencia de Lucifer o Lupin, que también dividieron las temporadas por falta de tiempo de producción, esta “división” se dio por un intento de retención de los usuarios.
En cuanto a la historia, puedo decir que mejoró de la entrega pasada a esta, se siente más parte de las primeras dos temporadas. El suspenso y el miedo se sienten más reales, además que el villano está muy bien diseñado y desarrollado, sin mencionar que la actuación de Jamie Campbell Bower es muy buena, es un actor que sabe como hacer un buen papel antagónico.
Los efectos siguen siendo muy buenos, tanto los de CGI como los tradicionales, com un trabajo de maquillaje espectacular.
Por otro lado, la ambientación de la serie sigue estando muy cuidad para dar esa vibra de los años 80, que en esta temporada se siente mucho más gracias a que las canciones ahora toman mayor relevancia.
Aunque la música siempre ha sido uno de los pros de Stranger Things, pero en esta temporada destaca por el cuidado que tuvieron para seleccionar las canciones principales para Max y Eddie, de hecho el solo de guitarra de este último, con Master of Puppets, es la escena más épica de toda la temporada (y en mi opinión de toda la serie).
En conclusión, Stranger Things 4 logró redimir lo floja que estuvo la anterior, vuelve a mantener al espectador atento a lo que pasa con los personajes, en especial con nuestra pandilla nerd favorita. El final queda muy abierto, por lo que podemos esperar que en algún momento nos llegue la noticia de la quita entrega, en la que espero nos den la gran batalla entre Vecna y Eleven.
Me alegra haber hecho caso a las recomendaciones y haberme esperado casi a que saliera el segundo volumen, así no tuve que esperar mucho para el final.

¡Feliz maratón!







