Hace unos días, se estrenó en México Tár, película que cuenta con seis nominaciones a los Oscars, incluidas mejor película, director y mejor actriz.
Tár cuenta la historia de Lydia Tár, la mejor compositora y directora de música viva, quien se ha convertido en la primera mujer en ser titular en una importante orquesta alemana, quien está por cumplir su más grande objetivo, grabar la sinfonía que marcará la cumbre de su carrera.
El reflejo de la cultura de hoy
Esta película se estrenó en la edición 79 del Festival Internacional de Cine de Venecia en septiembre del 2022, tuvo una distribución muy limitada en cines en Estados Unidos poco después y apenas se está estrenando en México.
En el cast encontramos a Cate Blanchett, Noémie Merlant, Nina Hoss, Sophie Kauer, Julian Glover, entre otros.
La historia de Tár es, en parte, un reflejo de los tiempos que corren en la actualidad con la cultura de la cancelación, los estándares que se usan para determinar el valor de una persona o de las cosas, la manipulación de los medios y las consecuencias que puede tener.
Podríamos decir que esta película se divide en dos partes, en la primera mitad nos presentan a Lydia como todo un prodigio de la música que tiene una gran influencia en el medio, pero que por todo ese talento que tiene, también tiene un lado no tan bueno, que es una “mujeriega”, pues pareciera que tiene un romance con su asistente y coquetea con una que otra mujer que se le atraviesa, a pesar de estar casada.
En la segunda mitad, se nos presenta la caída de Tár, causada por ciertas acusaciones de las que no hay pruebas y por un video sacado de contexto que llevan a la condena pública, que termina por destruir su carrera.
Como en The Menu, en esta película también tenemos una crítica social, que posiblemente pudo ser ejecutada con una mayor contundencia, ya que, en lo personal, me parece que por querer abarcar muchos puntos y meter escenas que no aportan mucho o nada a la trama, se vuelve un poco pesada y el mensaje no termina de tener el impacto que debería.
Dentro de la película, la escena que más resalta es justo la que causó revuelo en las redes, donde se cuestiona la cancelación (y ahora el revisionismo) de obras clásicas, al medirlas con los “estándares morales” de ahora y la manera en que se debería valor a un músico, escritor, etc. y como con la misma vara con la que se mide es cómo te pueden medir a ti.
¿Preferirías ser juzgado por tu talento o por con quien pasas las noches y tu físico? Esto es lo que pone en la mesa Tár, mostrando que nadie es totalmente bueno o malo con los ejemplos que da a sus alumnos, al mismo tiempo que demuestra la limitación del conocimiento si solo nos basamos en lo aprobado por las redes sociales.
Otro de los puntos a destacar de Tár es el exponer lo fácil que es sacar de contexto una frase, opinión o una situación en general; con unos cuantos clics, un texto persuasivo, controlando el momento exacto y exaltado el lado oscuro de las personas, se puede distorsionar la realidad de los hechos, teniendo como resultado una cacería de brujas para dañar a una persona.
En el caso de esta película tengo sentimientos encontrados, ya que me parecen interesantes los temas que toca, pues poco se están atreviendo a hablar de ello y más aún cuestionarlos, pero me parece que en la ejecución le faltó contundencia.
La actuación de Cate Blanchett es espectacular, se merece los premios que le han dado por dar vida a este personaje, que parece que lo ha hecho tan realista que muchos han pensado que esta es una película biográfica, pero en realidad es una historia de ficción.
Para concluir, me parece que Tár es una película necesaria, pues se contrapone al discurso que nos están vendiendo las principales producciones, medios de comunicación e influencers de redes sociales. Es una película lenta, por lo que puede que no sea para todo el mundo, pero recomiendo verla para tener un punto de vista más amplio en cuanto a la censura de hoy en día.
¡Feliz tarde de películas!







