Son pocas las producciones buenas que se estrenan que estén relacionadas con Disney, la mayoría son del lado de los kdramas, pero en este caso viene de una de las filiales, FX, con una de las mejores series que se han estrenado recientemente, Shogun.
En el Japón feudal del año 1600, donde ambiciones y lealtades se entrecruzan, la miniserie Shogun narra el choque épico entre dos mundos: el Japón ancestral y la cultura occidental.
Lord Toranaga, un daimyo astuto y poderoso, lucha por mantener la estabilidad del país y proteger al heredero legítimo al trono. En medio de esta pugna, el destino lo cruza con John Blackthorne, un marinero inglés náufrago, cuya presencia en Japón desatará una serie de eventos que cambiarán el curso de la historia.
Toranaga, viendo en Blackthorne y su conocimiento de la tecnología occidental una oportunidad invaluable, lo convierte en su aliado. Juntos, se enfrentarán a enemigos poderosos, como los ambiciosos señores feudales que buscan usurpar el poder, y los misioneros portugueses que pretenden imponer su religión por la fuerza.
Shogun es una historia de intrigas políticas, batallas épicas, choque cultural y romance prohibido. A medida que Blackthorne se adentra en el complejo mundo japonés, se enamora de Mariko, una mujer de fuerte espíritu que lo ayudará a navegar las tradiciones y peligros de este nuevo mundo
Una serie impactante de principio a fin
Shogun se estrenó el 27 de febrero por las plataformas de Disney+ y Star, según la región. La serie cuenta con un total de 10 episodios, con duración de 50 minutos aproximadamente, y la producción estuvo a cargo de FX y Gate 34.
Esta producción es la segunda adaptación que se hace de la novela homónima de James Clavell, que forma parte de una serie de libros situados en diferentes países de Asia.
En el caso del cast, este contó con la participación de Hiroyuki Sananda, Anna Sawai, Cosmo Jarvis, Tadanobu Asano, Takehiro Hira, Funi Nakaido y Tokuma Nishioka.
La historia es intrigante desde el primer momento en que empieza, con la llegada de los náufragos a las costas de Japón, siendo tomados como prisioneros, uno de ellos, su capitán Blackthorne será una pieza clave en un juego de Go ajeno a sus intereses y de ahí se empieza de desatar una serie de eventos que nos adentran a la historia de Japón como nación y los interese de la iglesia en un país tan lejano y ajeno a su fe.
Esta es una de esas historias que nos deja con esa sensación de ir más allá de lo que vemos en pantalla o de lo que podemos leer en las páginas del libro, ya que Shogun toma como escenario un momento y hechos históricos reales, donde sus dos personajes principales están basados en personajes históricos reales, a través de los cuales nos acera a conocer más sobre los conflictos, las tradiciones, la cultura e historia del país del sol naciente.
Esta es quizá la serie mejor cuidada en todo sentido, desde el desarrollo de la trama, el diseño de personajes, la escritura de los diálogos, el diseño de escenarios e incluso en la dirección de los actores en cada uno de sus movimientos.

Se nota que hubo un estudio del periodo en el que Shogun toma lugar, e incluso en la descripción de los personajes, pues, para coincidir un poco más con la descripción de Blackthorne, el actor Cosmo Jarvis tuvo que usar lentes de contacto en cada capítulo.
Aquí no hay personajes que sobren o escenas que estén de más, todos y cada uno de los personajes que aparecen en pantalla juegan un papel importante que suma o detona una acción que impacta en el desarrollo de la trama principal, que es la guerra que se avecina entre Toranaga y los regentes en Osaka, principalmente Ishiro, quien le tiene un rencor más marcado al daimyo de Edo.
En este punto, cabe resaltar el gran trabajo de todo el cast tanto de los principales, como el experimentado actor Hiroyuki Sananda, quien da vida a Toranaga; Anna Sawai, encargada de dar vida a Lady Mariko o Cosmo Jarvis como John Blackthorne, hasta los actores secundarios y de apoyo, pues todos hacen un excelente trabajo para presentarnos sus historias y que nos involucremos junto con ellos en los hechos que se viven en pantalla.
En esta ocasión, hay que dar reconocimiento a los guionistas, ya que en algunas de las escenas principales el manejo de la poesía es clave, pues a través de ellas se explican filosofías, como el concepto que se tiene la vida y la muerte en Japón, además de que en varias ocasiones se remarca la importancia del manejo de las palabras dentro la cultura, estatus y educación, sobre todo de los nobles, y durante toda la serie se hizo un muy buen manejo en el guion.

Por otro lado, la estética de la serie es como pocas. Cada toma está muy bien cuidada en cuanto a las emociones que quiere transmitir para construir la atmósfera de las batallas, las escenas románticas o las más trágicas; desde el uso de los colores, los elementos en la toma, los enfoques hasta la posición en la que se colocan los actores. Existen tomas que podría enmarcar de lo bellamente que están filmadas.
Además, la música suma a la perfección en esa construcción del ambiente, con un estilo muy apegado a la música ancestral del país, por lo que predomina la flauta y las percusiones, con algunos toques de piano o trompetas, que parece un himno de guerra como es el tema principal.
La música a cargo de Atticus Ross, Leopold Ross y Nick Chuba ha gustado tanto que se anunció que ya está a la venta un LP especial con el soundtrack de la serie.
Al final, Shogun es una excelente series del género de novela histórica que tiene el poder de enamorar a todos los espectadores por su belleza, su acción, su crudeza y por la historia que cuenta de honor, traición y la complejidad del ser humano, además de la forma en que enmarca las diferencias culturales y cómo estás pueden ser superadas para tener otro punto de vista para crecer como persona o en estrategia.
Por el final que tuvo, pareciera que la serie podría tener una segunda temporada, pero la realidad es que no, y más que nada es porque los showrunners Justin Marks y Rachel Kondo han dicho que respetarán el final del libro, por lo que no habrá una segunda temporada, a pesar del recibimiento del público. Una decisión acertada desde mi punto de vista y como una asidua defensora de que se respete el material original.
Sin duda, si no has visto Shogun te recomiendo que le des una oportunidad, ya sea porque eres fan de la historia, de los samurái o de Japón, te aseguro que no te arrepentirás, y si te quedas con ganas de más historias de este periodo histórico siempre puedes ir a ver Samurái de ojos azules.
¡Feliz maratón!








