Es imposible no comparar uno de los últimos estrenos de Netflix, The 8 Show, con la serie más vista de la plataforma y de la cual se supone tendremos un Squid Game 2 en algún momento del año, pero ¿en verdad son tan similares?
Empezando con la sinopsis, The 8 Show nos presenta a ocho participantes que deciden participar en un show en el cual recibirán alojamiento y comida, además de un premio monetario que se acumula según el tiempo que permanezcan en un extraño lugar que consta de ocho cuartos y un área común.
En un principio los ocho participantes cooperan para poder ganar más tiempo para acumular un premio, pero tras conocer la naturaleza del programa las cosas cambian y los que parecía ser una forma fácil de ganar dinero, se convierte en una copia de la realidad que los atormenta.
Un experimento social al estilo Big Brother
The 8 Show es una serie basada de los webtoons Money Game y Pie Game de Bae Jin-soo; se estrenó el 17 de mayo con un total de ocho episodios, con una duración en promedio de 50 minutos.
La dirección y la adaptación del guion estuvieron a cargo de Han Jae-rim, mientras que el cast estuvo conformado por Ryu Jun-yeol. Chun Woo-hee, Park Jung-min, Lee Yul-eum, Park Hae-joon, Lee Joo-young, Moon Jeong-hee y Baea Seong-woo.
A primera vista, The 8 Show sí tiene esta aura que recuerda al Juego del Calamar, tanto en algunos elementos narrativos, la crítica social e incluso la estética de algunos de los escenarios, pero esta nueva serie tiene sus distintivos.
Mientras en Squid Game la regla para ganar el premio era sobrevivir a todas la pruebas y que solo podría hacer un ganador, en esta nueva entrega hay varias reglas, entre ellas el que ninguno puede morir y técnicamente todos ganan, eso sí, el monto está definido por su posición, los pisos inferiores ganan menos que los tres más altos.
La trama de la serie básicamente es una representación visual de la tan famosa frase “el tiempo es dinero”, ya que literalmente cada minuto que pasa se transforma en un “ingreso”, por lo que entré más tiempo pasen atrapados, más pueden “ahorrar” para su salida, solo que hay un detalle el tiempo tampoco es gratis, hay que entretener al público para ganarlo.

Acá recae una de las grandes diferencias, mientras los VIP apostaban por los jugadores con mayor posibilidad de ganar, en The 8 Show se juega con la deshumanización de las personas a través de la humillación y la tortura psicológica y física, esto de inflingida por los mismos participantes.
Es en esta parte donde se ve una crítica hacia las clases sociales y lo que muchas personas tienen que soportar para tener una mejor vida o llegar a pagar la renta a fin de mes.
Uno de los dilemas a los que se enfrentan los participantes es el decidir cuánto más están dispuestos a soportar a mandos de los verdugos para ganar más dinero. Esta lectura se refuerza cuando nos presentan el pasado de Primer, Segundo y Tercer piso, quienes se encuentran en posiciones similares a los del show.
Con pisos Seis y Ocho vemos otro escenario: qué están dispuestos a perder de su humanidad por regresar a un estatus de poder, ya que estos dos son personas que de estar en lo más alto, lo perdieron todo y ven en el juego más que una forma de ganar dinero, una de volver a ejercer ese poder usando, humillando y torturando a los demás como una forma de entretenimiento, incluso para ellos.
La trama de la historia es bastante cruda y va de menos a más, los primeros capítulos son los más contenidos, por decirlo de alguna forma, pero a partir de ahí la violencia solo va in crescendo, hasta el final de la serie que es la reflexión final.
A diferencia de Squid Game, me parece que esta tiene una lectura mucho más crítica y que, gracias a la aceptación de la primera, es que The 8 Show pudo arriesgar más con el nivel de crudeza que mostraron con cada personaje.
En particular, me gustó la serie, desde la forma en que evoluciona la historia, la ambientación y el diseño de los personajes, los cuales son llevados de a la vida muy bien por los ocho actores, hacen un gran trabajo transmitiendo su desesperación, el miedo y la empatía o la locura y el sadismo de cada uno.
En el caso de la creación de los espacios, me parece que los encargados del diseño lo hicieron muy bien: mientras el área común se ve colorida y como una especie de balneario para pasar un rato agradable, los cuartos están diseñados para representar esa diferencia jerárquica, incluido los primeros tres dan una sensación de claustrofobia.

En lo personal, admitió que esta serie me sorprendió, porque no había visto los avances y sabía muy poco de ella, pero como ya no tenía nada que ver y La reina de las lágrimas no es algo que me atraiga, decidí darle una oportunidad y no me arrepiento de ello.
Es una serie corta, pero si eres fan de estas series tipo Battle Royal o su predecesora, Squid Game, seguro la disfrutarás, eso sí, te recomiendo que la veas sin pensar en las comparaciones, cada una tiene los suyo, The 8 Show brilla por cuenta propia.
Una recomendación, si decides verla, quédate a mitad los créditos del último capítulo, ya que hay una escena extra, ¿un guiño a una segunda temporada? Quién sabe, hay otro Webtoon que pudiera dar pie, pero con Netflix nunca se sabe.
¡Feliz maratón!







