A principios de este año, se estrenaba las segunda parte de El monstruo de la vieja Seúl, un poco entre la duda de si esta contaba como la segunda temporada o no, ya que Netflix no confirmaba del todo los rumores.
Hasta pocos meses atrás que se anunció que el 27 de septiembre llegaría la continuación de la historia, esta vez sí como una segunda temporada, de la cual aquí te cuento si vale la pena.
Para recordar El monstruo de la vieja Seúl La historia toma lugar en 1945, pocos meses antes de que termine la Segunda Guerra Mundial, y con Gyeongseong (antiguo nombre de Seúl) como escenario principal, aun bajo el dominio del Imperio Japonés.
Es aquí, donde Jang Tae-sang, dueño de la casa de empeño El Tesoro Dorado y que solo busca sobrevivir en este mundo, se ve involucrado en caso complejo que lo llevará a unir fuerzas con una detective, Yoon Chae-ok, para encontrar a tres personas: una cortesana de nombre Akiko, un pintor japonés llamado Ruy Sachimoto y a la madre de Yoon.
Para esta segunda temporada, nos situamos en el presente, pero, aunque la ciudad allá cambiado, parece que sigue guardando un secreto, uno que solo aquellos que vivieron los acontecimientos de 1945 podrán enfrentar.
¿Netflix sigue alargando historias sin necesidad?
El monstruo de la vieja Seúl 2 se estrenó el pasado 27 de septiembre en la misma plataforma de Netflix y, en esta ocasión, solo contó con 7 episodios de aproximadamente 50 minutos de duración.
Dentro del cast regresan Park Seo-joun, Han So-hee y Claudia Kim; se les une Bae Hyung-sung y Lee Moo-saeng.
El regreso de esta historia parece que sigue el ya conocido hábito de Netflix de extender series que no necesitaban una segunda o tercera temporada, como Sweet Home, pero por alguna razón, se niega a dejar morir esta tradición y este año rompe su récord con varias continuaciones, no sé si con la esperanza de romper su maldición.
El monstruo de la vieja Seúl, en su primera entrega, contó una historias bien contada, con personajes bien desarrollados, cada uno con un propósito y, aunque con un tema ya muy visto en los kdramas, daba un giro de tuerca a la manera en que se toca el periodo de Corea en 1945, mientras seguía bajo la ocupación japonesa, usando elementos de la ficción.
Dentro de esa temporada, se establecieron las reglas para los efectos de la ficción, en este caso la creación de los monstruos que vemos, en especial Seishin, que parece tener características especiales, entre ellas el protegerse con ántrax y el haber conservado la capacidad de reconocer a su hija, Yoon Chae-ok.
Todo ese detalle de que se da en esa primera entrega se pierde por complemento en esta segunda temporada y solo nos das una que otra explicación, como el porqué siguen vivos Tae-sang y Chae-ok, sobre todo el primero, porque nunca vemos que reciba un ninja.
Por otro lado, de repente se nos presenta a Seung-jo, quien resulta ser el bebé de Akiko, que por lo que parece pudo vivir gracias al ninja que le hereda su mamá al morir, y es criado por la señora Maeda, más que nada porque esta lo ve como una clase de experimento con el que puede jugar.
Ahora, como vemos, por lo menos cuatro personajes, han demostrado tener algo más en ellos como para soportar al huésped y no transformarse en un monstruo, pero, ¿por qué? En esta temporada también vemos monstruos similares a Seishin y a varios sujetos de experimento que mueren en las primeras etapas.

Para agrandar la duda, conforme van pasando los episodios, vemos que hay otros que parece que también han desarrollado superpoderes, pero nunca hay una explicación de qué tienen de diferente todos estos humanos y mucho menos como es que la empresa de biotecnología lo descubrió con el paso del tiempo.
De los únicos que podemos tener algo de explicación son de Chae-ok y Seung-jo, que heredan un ninja maduro de sus madres, e incluso se nos dice que sus huéspedes están en una posición diferente a los de los otros, pero hasta ahí, no hay más.
Eso sí, durante los siete episodios hacen referencias a escenas de la primera temporada, en especial en el reencuentro de Tae-sang (ahora Ho-jae) y Chae-ok, intentando caudal la misma empatía con su relación como en la primera temporada, incluso se tiene un final parecido, donde tampoco acaban juntos, pero la verdad es que no funciona del todo.
Esta segunda entrega de El monstruo de la vieja Seúl, al final se siente apresurada, pareciera que no tomaron en cuenta lo que construyeron en un inicio, se siente sin alma, a diferencia de la primera que tenía mucho más cuidado en la historia que quería contar en el inicio.
Cabe destacar que esta parte también tiene una escena postcréditos, lo que indica que o esta es solo la primera parte de la segunda temporada o habrá una tercera, ya que parece que ahora el resentimiento está en Seung-jo y busca una venganza mayor a la de Maeda. Esto deja claro que Netflix no aprende y sigue extendiendo a más no poder sus historias originales.

Ahora toca ver qué pasa con Hellbound, una historia que ya estaba terminada en el webtoon y en la primera temporada (adaptaron todo), pero que decidieron trae de vuelta, lo mismo que va a pasar en diciembre como El juego del calamar. Esperemos que estas tengan una mejor suerte.
En conclusión, El monstruo de la vieja Seúl 2 es una secuela innecesaria, con una historia básica, casi toda con escenas robadas de su primera entrega, y que no muestra un desarrollo de sus personajes. Si tienes más opciones en tu lista, te aconsejo que mejor elijas otra cosa o siempre puedes revisitar tus series favoritas.
¡Feliz maratón!







