El 2024, posiblemente, el año en que Netflix abusó de sus franquicias y nos trajo muchas continuaciones, algunas buenas y otras… bueno, no tan buenas. Entre todos estos regresos, uno de los más esperados era el de El juego del calamar, que prometía volver con una historia de venganza.
En esta segunda temporada, Seong Gi-hun y Hwang Jun-ho buscan la manera de encontrar a los creadores y la isla de en la que se desarrollan los juegos de la muerte. Tras un encuentro fortuito, unen fuerzas para lograrlo, pero un descuido los pondrá en una situación comprometedora.
Por un lado, Seong Gi-hun tendrá que volver a participar en los juegos y ver la manera de sobrevivir y salvar la mayor cantidad de participantes que pueda, al mismo tiempo que intenta llegar a los creadores.
Mientras, Hwang Jun-ho reunirá a un equipo especial de mercenarios para lograr localizar la isla antes de que acaben los juegos.
¿Está a la altura de la primera entrega?
Squid Game 2 se estrenó el 26 de diciembre del 2024, con un total de 7 episodios de una hora de duración en promedio. Cabe destacar que la primera entrega contó con 9 episodios, pero esta reducción se puede dar al hecho de que habrá una tercera temporada, ya confirmada, que cerrará, ahora sí, la historia.
El caso del cast regresa Lee Jung-jae, Wi Ha-joon, Lee Byung-hun y Gong Yoo; en el caso de los nuevos reclutas encontramos a Im Si-wan, Kang Ha-neul, Lee Jin-wook, Park Sung-hoon, Jo Yu-ri, Kang Ae-shim y Lee Seo-hwa. Además, regresa Hwang Dong-hyuk como el director y guionista de la serie.
Respondiendo a si se salvó de la maldición de las continuaciones, se puede decir que sí: no es tan mala como Sweet Home o El monstruo de la vieja Seúl, pero no está a la altura de la primera temporada, cosa que sí lograron Hellbound y Arcane.
Con el punto a favor de que esta segunda temporada tendría al mismo director, Hwang Dong-hyuk, existía la posibilidad de que fuera un regreso prometedor, con nuevos juegos y más tensión, pero la verdad es que le faltó alma.
Para empezar, la trama es casi la misma que en la primera temporada, es casi una calca desde que Gi-hun llega a los juegos, por lo que no hay nada de sorpresas o emoción. El jugador 001 es el líder, nuestro jugador principal cree que es bueno y lo quiere ayudar, hay dos bandos: los que se quieren ir y los que no, y hasta tenemos la misma pelea a mitad de los juegos, por lo que todo es predecible.
Los dos juegos nuevos siguen siendo brutales, pero hay un elemento que les falta y es que los nuevos personajes te importen, ya sea para que se salven o para que sumen al monto del cochinito.
En la primera temporada tuvimos Heo Sung-tae haciendo un gran papel antagónico, creaba esa tensión entre los jugadores y los dos bandos, por lo que se sentía la competitividad y se elevaba esa sensación de supervivencia. Aquí, los antagonistas no le llegan a los talones.
Por un lado, está TOP, que solo es un personaje molesto que no suma ni resta a esa tensión, y por otro está el jugador 100, que tampoco hay mucho que decir, y como ya sabemos quién es el jugador 001, sus acciones son predecibles en todo momento.
En el caso de Hwang Jun-ho, protagonizado por Wi Ha-joon, siento que es un personaje muy desperdiciado. Al principio parecía que tendría más protagonismo con todo el rollo de que no le creen en la policía, por lo que mejor decide ser un policía de tránsito e investigar como puede por su lado.
Son pocas las apariciones que tiene con algún peso en la trama, básicamente todas en los dos primeros episodios. De ahí en fuera, el personaje también peca de una gran ingenuidad, que no lo lleva a ningún lado, ya que confía en un capitán que a leguas se ve que es el encargado de transportar los órganos que trafican los soldados de los juegos.
Otro personaje totalmente desperdiciado es el de Gong Yoo. El personaje causó tal sensación en la audiencia que hasta se pedía un spin-off, pero lo más que se hizo con él fue una campaña de marketing que sugería que tendría algún nivel de protagonismo, mas no fue así, su participación acaba en el primer capítulo.
Tanto el reclutador como Hwang Jun-ho pudieron tener otra participación, se pudo manejar que uno de ellos fuera el jugador 001, para dar un giro a las cosas. Que el reclutador fuera un infiltrado entre los jugadores que buscara ponerle el pie al protagonista, o que Hwang Jun-ho fuera secuestrado por andar metiéndose en donde no lo llaman, por dar ideas.
Además, en esta entrega se olvidan de los VIP, que sí en la primera temporada parecía un capítulo de relleno, pero aquí se pudo haber explotado. Por ejemplo, en lugar de que Hwang Jun-ho buscara la isla, ¿por qué no buscó a alguno de esos apostadores? A lo mejor con eso daba con otra manera de infiltrarse o desmantelar los juegos, mínimo dar con la venta de órganos, que también se deja muy en por encima el tema.
Al final, El juego del calamar 2 es una secuela débil, que se repite mucho y que no aporta casi nada a la trama original. La crítica que se hace en la primera parte se difumina en una trama con muchos huecos argumentales y con personajes que no acaban de conectar con el espectador.
Se espera que la tercera temporada, que más bien parece que partieron esta temporada en dos, se entrene en el verano del 2025, pero, a estas alturas, dudo que vaya a estar mejor que esta segunda entrega, pero ya veremos.
¡Feliz maratón!








