Metal, libros, kdramas, reseñas

¿Qué tiene en común el metal, los k-dramas y los libros?

Estoy casi segura de que para muchos de los que entran al blog o a mis redes sociales se les hace rara la combinación de temas de los que hablo. Porque, ¿qué tiene que ver Sleep Token con Bad and Crazy o 1984?

Si ya era raro que combinara a un grupo de metal con k-pop, más raro es que los mezcle con otras cosas. Pero créanme, hay un hilo conductor en todo esto: todos cuentan historias.

Para intentar resaltar eso es que decidí hacer esta nota, con el fin de resolver esa duda y con la esperanza de que más personas vean la conexión y se animen a darle una oportunidad a cada una de las publicaciones que subo. Y también, que tengan paciencia si están esperando la próxima nota sobre Even in Arcadia o el siguiente k-drama.

Las páginas nos llevan a otros mundos

Para empezar a marcar el camino, comencemos hablando de lo que puede ser la fuente de inspiración para todo lo que viene más adelante en la nota: los libros.

No es sorpresa que muchas de las series o películas que vemos estén basadas o adaptadas de libros, mangas, webtoons, novelas gráficas o cómics, principalmente de aquellos que han sido best sellers o que han tenido algún impacto, ya sea mediático, social o cultural.

Es bien sabido que leer es un hábito con el que desarrollamos habilidades que nos permiten expandir nuestro conocimiento, formar criterio y fomentar la creatividad, entre muchas otras cosas. Ya he hablado de ello tanto aquí como en el pódcast, cuando estaba activo.

Los libros son un legado que nos permite entender distintos contextos históricos, formas de pensar de otras épocas, costumbres y, en algunos casos, hechos que acontecieron en el pasado y formaron nuestro presente, con consecuencias —buenas y malas— que siguen repercutiendo hoy en día.

No solo nos permiten conocer el pasado, también nos llevan a preguntarnos: ¿qué hubiera pasado si…? Como lo hacen Peter Tieryas con Estados Unidos de Japón o Philip K. Dick en El hombre en el castillo. De esa misma manera, nos advierten de lo que podría ocurrir si seguimos un camino equivocado, como Orwell en 1984 o Moore con su visión en V de Vendetta.

Cada libro es una puerta a un mundo en el cual podemos experimentar diferentes vidas, formas de ver las cosas y maneras de enfrentarnos a lo desconocido, a lo cotidiano, a lo sobrenatural o a lo fantástico.

A veces, un libro puede convertirse en ese “amigo” con el que crecemos a la par, como Harry Potter, Cómo entrenar a tu dragón o Mundo Umbrío: historias que hablan de crecer, de la amistad y de temas que tarde o temprano nos llegan, pero que nos los muestran de una manera en que podemos enfrentarlos, mientras nos abren la puerta a un universo sin fin de historias, comparable solo con la biblioteca de Sueño en The Sandman.

Un libro, sin importar el género, puede influir profundamente en nuestra forma de pensar y de actuar. De ahí que no solo grandes directores o guionistas se hayan inspirado en la literatura, sino también científicos (sobre todo en el caso de la ciencia ficción) y músicos que, como veremos a continuación, han llegado a crear discografías enteras basadas en leyendas y obras literarias.

Por eso nunca hay que subestimar el poder de una buena historia escrita.

Historias en la música 

En algún momento comenté que la música —como los libros— es un medio para dar sentido y voz a lo que sentimos: amor, melancolía, caos, entre otras emociones. Desde la antigüedad ha sido una forma de expresión; en tiempos lejanos, las historias más que contarse, se cantaban. Quizá de esa función solo sobrevivan hoy los musicales y las óperas.

Pero, como habrás notado, no me refiero a ese tipo de música, sino al k-pop (tirando al rap con la tríada de BTS) y al rock/metal. A primera vista uno pensaría que no hay mucho ahí, pero vaya que sí: hay cosas muy interesantes, y muchas tienen que ver con contar historias —algunas complejas, otras más cotidianas.

En el rock y el metal no solo encontramos las historias personales de sus integrantes, sino que muchas veces toman inspiración de libros clásicos, mitología y de la historia misma. No solo a través de canciones de protesta, sino también al contar hechos específicos.

Mientras The Rose nos habla de sanar, de ser nosotros mismos y de superar los problemas personales, con melodías que van de lo energético a lo melancólico, One OK Rock nos contagia su rebeldía con la fuerza de su vocalista, invitándonos a levantarnos cada vez que caemos, porque siempre vale la pena volver a intentarlo, aunque el mundo nos diga lo contrario.

One Ok Rock

En la construcción de narrativas más complejas, podemos hacer un recorrido desde BTS hasta Sleep Token, dos grupos que han dejado huella a su manera.

Empezando por BTS, RM diseñó el concepto del grupo tomando como base el libro Demian de Hermann Hesse. En las letras, tanto él como J-Hope y Suga escribieron historias que, aunque se enfocan en su camino como grupo, también guardan una profunda relación con esa obra literaria.

Individualmente, los que más me han llamado la atención son Suga (como AgustD) y RM. La sinceridad de sus letras y su estilo están muy apegados a las reglas de la poesía, lo que refleja que son los miembros con mayor influencia literaria dentro del grupo.

En el caso de AgustD, su discografía cuenta su historia personal dividida en tres tomos, con una narrativa tan bien estructurada que se nota la evolución del personaje, marcada por una cicatriz que poco a poco se difumina.

Sleep Token también ha construido una narrativa en tres capítulos (hasta el momento), conocida como la trilogía del trauma, en la que se cuenta la compleja historia entre Vessel (el vocalista) y la diosa Sueño. Pero debajo de la superficie hay mucho más contenido simbólico.

Con melodías experimentales que se alejan del metal tradicional y un lenguaje que mezcla lo etéreo con lo digital, Vessel ha creado un mundo comparable con The Sandman, dejando claro que el autor de The Summoning es un hombre culto, conocedor de historia, literatura y tecnología.

Quien también ha creado un universo narrativo entre sus canciones es DPR Ian, quien nos ha presentado a MITO e Insanity, dos personajes que, de su mano, nos muestran lo que implica vivir con bipolaridad y cómo convive con ella.

La música es parte fundamental de nuestra vida diaria; podríamos decir que nuestro playlist es la banda sonora de nuestra existencia, al igual que las canciones que acompañan escenas icónicas de películas y series.

Las historias que vemos 

Por último —pero no menos importante— están todas esas películas y series que hemos visto a lo largo de la vida. Aquí también se suman las caricaturas y el anime, porque, ya sea de niños o adultos, esas historias también cuentan.

Quizá este sea el formato narrativo que más presente tenemos últimamente y el que más compartimos. Todavía recuerdo las reuniones para ver nuevas temporadas de Supernatural, los debates sobre Game of Thrones o la expectativa por el próximo estreno de Star Wars.

Tal vez se ha perdido un poco esa emoción colectiva, pero tanto en series como en películas seguimos encontrando grandes mundos de historias. Y si expandimos nuestros horizontes para ver producciones de otras partes del mundo, todavía más.

Lo que nos atrapa de una historia es cómo está contada y lo que nos deja. Ver la evolución del protagonista con un buen desarrollo y una trama sólida nos hace esperar con ansias el siguiente episodio, temporada o película.

Serie Shogun, Disney

Al igual que los libros, las series y películas nos permiten vivir experiencias que de otro modo no podríamos. A veces incluso nos confrontan con realidades que nos dejan pensando, como Hereje o Hellbound, donde se cuestionan sistemas de creencias de forma extrema.

Podemos adentrarnos en mundos fantásticos para conocer mitos y leyendas de otros países, como en El zorro de las nueve colas, Tomorrow, El origen de los guardianes o Día de Muertos, que nos muestran historias de seres y creencias culturales.

Aunque muchas veces están romantizadas o modificadas, las series y películas también pueden despertar nuestro interés por hechos históricos. Podría mencionar un sinfín de ejemplos que me han hecho investigar más, desde cualquier serie sobre la Primera o Segunda Guerra Mundial, pasando por Minamata, Los días, Chernóbil, hasta ficciones desarrolladas en contextos históricos como El samurái de los ojos azules, El monstruo de la vieja Seúl o Bastardos sin gloria.

También nos presentan historias cotidianas con las que podemos identificarnos: amor, desamor, pérdida, amistad, familia, sacrificio. Desde Arcane, Vidas pasadas, Parasite, Light Shop, Moving, por mencionar solo algunas.

Continuemos coleccionando historias 

En conclusión, estamos rodeados de historias que nos permiten soñar, aprender, desconectar, expresar lo que llevamos dentro, conectar con otros, entender nuestro entorno y, lo más importante: formar nuestra propia visión del mundo.

Una historia bien contada, sin importar el formato, siempre tendrá el poder de cambiar algo en quien la escucha o la lee. Tiene un valor especial. No por nada, desde que el ser humano tiene conciencia de sí mismo, ha contado historias.

En el pódcast solía cerrar invitando a las personas a compartir el contenido con esos “cazadores de historias”, porque justo allá afuera hay miles esperando ser encontradas. Ya sea en una nueva canción, una serie o un libro, están listas para enseñarnos algo y formar parte de nosotros.

Porque todos somos la suma de las historias que escuchamos o leemos, y de las que vamos creando día con día.

Hasta que nos encontremos en Arcadia, sigue sumando historias.


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Soy Fer Barajas

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Espero que aquí encuentres la próxima historia que te hará soñar, inspirarte o reflexionar.

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