Posiblemente, este sea el año en que hayamos tenido más adaptaciones de las obras de Stephen King, ya sea de cuentos o novelas. Tal es el caso de The Institute, libro que llegó apenas en 2019 a las librerías y del cual ya contamos con la serie, de la que te cuento en esta nota.
Pero antes que nada, te explico que The Institute nos cuenta dos historias paralelas: por un lado, está Tim Jamieson, un policía que llega al pueblo de DuPray en Carolina del Sur, donde toma el trabajo en la comisaría local. Del otro tenemos a Luke Ellis, un chico de Minneapolis que es secuestrado por una organización secreta al ser considerado un niño prodigio con poderes telequinéticos.
Tras escapar del Instituto, Luke se encuentra con Tim, a quien le cuenta su historia para intentar salvar a todos los niños que siguen atrapados y siendo torturados.
Cuando el guion se aleja del libro
The Institute se estrenó por MGM (se puede contratar por Claro Video o Prime Video) el 13 de julio, con un episodio por semana. En total fueron 8 episodios con una duración aproximada de 48 minutos cada uno.
Como ya mencionaba, la miniserie está basada en la obra homónima de Stephen King, y quienes estuvieron a cargo de llevar la historia a la pantalla fueron Jack Bender y Benjamin Cavell. En el caso del reparto, estuvo conformado por Ben Barnes, Joe Freeman (quien debuta como actor principal), Julian Richings, Mary-Louise Parker y Viggo Hanvelt.
Desde mi punto de vista, tras el éxito que tuvo From, una serie inspirada en las historias de King, seguramente MGM pensó que tener una adaptación del autor sería un éxito rotundo. Pero no estoy segura de que The Institute haya cumplido con esas expectativas, más que nada porque hay mejores adaptaciones de las obras del escritor y porque From es superior en muchas cosas, especialmente en el guion.
En sí, el libro tiene una extensión de 576 páginas, por lo que no es una de las obras más largas de King, y conociendo su forma tan descriptiva, es seguro que el material original tenía la suficiente sustancia para que pudieran haber hecho una buena adaptación lo más apegada posible al libro. Pero, aunque la esencia del libro (por lo que investigué) está ahí, los productores decidieron hacer varios cambios que en muchas ocasiones van en detrimento de la historia.
Entre esos cambios está el peso que se les da a las historias de los empleados del Instituto, sobre todo a Sigsby, que pareciera tener un pasado que debería importarnos, pero como nunca se desarrolla bien, en realidad se siente como relleno y como una justificación para cambiar su destino: en el libro muere y aquí parece que algo trama al sobrevivir al derrumbe y llevarse una USB, todo para que haya una justificación de una segunda temporada.
Por otro lado, esta incorporación de tramas extras (como la rivalidad de Sigsby con Stackhouse) roba tiempo para que la trama principal se desarrolle, por lo que a partir del capítulo cinco todo se siente que va a velocidad 2.0 para poder cumplir con lo más que se pueda de lo que está en el libro, dejando que ya en la segunda temporada todo sea original de los guionistas (¿que podría salir mal con esta decición?).
No conforme con eso, la serie pierde tiempo con otros elementos como la introducción de tres personajes que no duran ni medio capítulo o las escenas donde Sigsby se está flagelando. Me parece que hubiera sido mejor explorar más sobre la historia de Tim, que, al fin y al cabo, es uno de los personajes principales, tanto en el libro como en la serie.
Otra cosa que en el libro sí se muestra y que en la serie solo se menciona en pocas ocasiones (pero nunca se pone en pantalla) es la superinteligencia que posee Luke. Y tan poco se muestra que, en lugar de ver cómo hackea una computadora para enterarse de lo que pasó con sus padres, mejor lo confrontan con la directora del Instituto para que le lea la mente y compruebe que es un TP.
Lo que sí puedo rescatar de la serie son las actuaciones de Ben Barnes y Joe Freeman, quienes estuvieron a cargo de dar vida a Tim y Luke, respectivamente. Por tiempo en pantalla, me parece que el que más saca la serie adelante es Joe, que hace un papel muy convincente del chico, y creo que si hubieran seguido el material original, hubiera sido un debut mucho más impresionante.
Al final, me parece que The Institute prometía más de lo que vimos, y es seguro que los fans de Stephen King no estén contentos con esta adaptación, que casi con certeza caerá un poco en el olvido. Habrá que ver cuánta gente se queda para la segunda temporada, pero no auguro que muchas personas la vayan a estar esperando, menos si de antemano se sabe que ya no tendrá nada que ver con el material de origen, algo así como lo que pasó con Sweet Home.
Si tienes otras opciones en tu lista de reproducción, te recomiendo que dejes The Institute al final y mejor veas otras adaptaciones como Under the Dome o The Mist.
¡Feliz maratón!







