Después de ver The Divorce Insurance y escribir sobre ese k-drama, mencioné que tenía más fe en The Nice Guy porque tenía elementos que son más de mi agrado. Si llevas tiempo leyendo las reseñas, seguro te habrás dado cuenta de que me inclino más por la acción, y esta serie parecía tener algo de eso. Sin embargo, estaba muy equivocada, y te cuento por qué.
Antes de los detalles y para entrar en contexto: The Nice Guy nos cuenta la historia de Park Seok-cheol, un gánster que en realidad tenía el sueño de ser un gran escritor al puro estilo de Ernest Hemingway, pero la vida lo llevó por otro camino.
Después de años, Park Seok-cheol se encuentra con Kang Mi-young, su amor de secundaria, que soñaba con ser cantante. De ese encuentro renacerá el amor, pero no todo será sencillo; la rivalidad entre amigos y bandas se hará presente para complicarlo todo.
La fórmula básica de los k-dramas de antes
The Nice Guy se estrenó el 18 de julio de este 2025, con dos capítulos semanales, y terminó su emisión el 24 de agosto por JTBC y en streaming por Disney+ en algunos lugares. Contó con 14 episodios de aproximadamente una hora de duración.
En este caso, el guion estuvo a cargo de Kim Woon-kyung y Kim Hyo-seok, mientras que la dirección fue de Song Hae-sung y Park Hong-soo. El reparto estuvo conformado por Lee Dong-wook, Lee Sung-kyung, Park Hoon, Han Jae-young, Oh Na-ra y Ryu Hye-young.
Pasando directamente a por qué esta serie no fue lo que esperaba, hay que empezar diciendo que la forma en que la vendieron y lo que se presentó fueron dos cosas diferentes. Se hacía énfasis en la parte de los gánsteres, esa rivalidad entre el personaje principal y el antagonista fomentada por el mismo interés amoroso, pero en realidad es un drama familiar que tiene tantos frentes abiertos que de repente todo se resuelve por el poder del guion.
The Nice Guy me parece que llega un poco tarde, ya que tiene todos los elementos para ser uno de esos k-dramas que estaban planeados para durar más de 14 episodios, puesto que tiene demasiadas tramas, algunas que ni siquiera tienen que ver directamente con la principal.
En primer lugar, está la rivalidad entre las dos pandillas del barrio: de un lado está la de Kang Tae-hoon y, por otro, la que pertenece a Park Seok-cheol. Su rivalidad data desde que el primero dejó la banda del segundo al ser traicionado por Oh Sang-yeol, que buscaba quitarle el puesto a Tae-hoon como la mano derecha del líder.
Ese pareciera ser el centro de la historia, y como tal, con todos los involucrados y todo lo que pasa entre ellos, hubiera sido suficiente para desarrollar una trama consistente, así como un mejor desarrollo de los personajes. Pero, para complicar aún más la amistad de Kang Tae-hoon y Park Seok-cheol, entra una segunda trama: el triángulo amoroso con Kang Mi-young.
Pero como eso no era suficiente, aparte de esas líneas, Park Seok-cheol también tiene un problema con su papá (responsable de que terminara como gánster) y al principio también es el encargado de buscar a su hermana mayor, que huyó debido a una deuda.
Lo que lleva a otra subtrama más: el drama familiar, específicamente de las hermanas de Seok-cheol. Por un lado, está la mayor con el problema de la deuda en la que dejó a sus papás y a quien obligan a regresar para enderezar su camino, sobre todo porque tiene un hijo. Mientras que, por el otro, está la menor de los tres, que busca irse a estudiar a Estados Unidos junto a su novio, pero tiene el dilema de si es mejor darle ese dinero a su familia para pagar la deuda.
Todo eso sin mencionar el tiempo perdido en las escenas alargadas (características de los k-dramas) y los flashbacks constantes que no aportan al desarrollo de la historia. En su lugar, pudieron usar ese tiempo para plantear mejor las motivaciones de Park Seok-cheol, y no que todas sus decisiones parezcan tomadas porque el guion así lo necesita; desde dejar la banda hasta entregarse por el simple hecho de que Oh Sang-yeol también caiga.
Lo mismo pasa con el personaje de Kang Tae-hoon; sus decisiones muchas veces no están fundamentadas o no parecen lógicas, como dejar a su espía con su rival sin revelar que estaba trabajando como informante. Al final no recibe ningún castigo por no advertirle de antemano sobre una trampa.
Lamentablemente, el guion está lleno de ejemplos como estos que impiden que la historia fluya y termine de enganchar al espectador. En mi caso, dejé de verla y después regresé para ver si mejoraba en algún punto, pero incluso el final parece que estuvo escrito a las prisas, nada más para cerrar todo de alguna forma.
Por otro lado, en el tema de las actuaciones, en esta ocasión la que más destaca es la de Park Hoon, quien, con el poco material que le dan, hace del antagonista principal lo más convincente posible, a pesar de que el guion no nos da ese punto de quiebre en el que se volvió como es, especialmente la razón por la cual está dispuesto a matar a su amigo por una mujer que no quiere a Kang Tae-hoon.
En el caso de Lee Dong-wook, esta es la primera vez que su actuación no me terminó de convencer, sobre todo la forma en que decidió (o decidieron, quizá, fue sugerencia del director) dar voz a su personaje. El tono me recordó mucho a cómo se están diciendo los diálogos en las producciones estadounidenses, con una voz monótona y suave, supuestamente para dar más misterio o profundidad a los personajes.
En mi caso, ese estilo en particular no me agrada tanto porque en escenas donde se necesita más emoción no se llega a transmitir correctamente lo que siente el personaje, y eso fue algo de lo que sentí que le faltó al personaje de Lee Dong-wook. Su personaje me desesperó mucho por esa pasividad; al final me gustó más su personaje en The Divorce Insurance, al menos era más expresivo.
En conclusión, The Nice Guy, en mi opinión, es una serie que llegó tarde. Es una historia que, en lugar de ajustarse a los estándares modernos, debió ser hecha como los k-dramas de antaño que contaban con más de 20 capítulos para desarrollar de mejor forma todas las tramas y personajes que se plantearon.
Quizá si no pones mucha atención a cómo se van desarrollando las cosas a ritmo acelerado y eres de los que gustan de los dramas familiares, puede que tú sí disfrutes de este k-drama.
¡Feliz maratón!







