Uno de los k-dramas que apuntaba para ser de los más vistos en Netflix este verano era Trigger, una serie de acción que plantea una premisa interesante: ¿Qué harían las personas si tuvieran acceso a un arma fácilmente?
Esta serie nos presenta a Lee Do, un policía con un pasado complicado que ha buscado alejarse de las armas lo más posible, pero un carismático desconocido tendrá otros planes para él.
Casi de la nada empezarán a aparecer armas en las manos de personas con una alta probabilidad de querer apretar el gatillo, causando una oleada de tiroteos poco comunes en Corea del Sur.
El problema más allá del uso de las armas
Trigger se estrenó el 25 de julio en la plataforma de Netflix, en este caso con los diez episodios disponibles de un solo jalón, cada uno con una duración promedio de aproximadamente 50 minutos.
En esta producción, el guion y la dirección estuvieron a cargo de Kwon Oh Seung como una historia original. Por otro lado, el reparto estuvo formado por Kim Nam Gil, Kim Young Kwang, Park Hoon, Gil Hae Yeon y Kim Won Hae.
Pasando ya de lleno a la reseña de Trigger, hay que decir que la premisa que nos vendieron —sobre un grupo criminal que se dedica a dar gratis armas a quien las pida— va más allá de eso y toca temas críticos que aquejan a la sociedad coreana.
Desde las primeras escenas se deja claro que la trama va más sobre los problemas sociales que sufre el país: la tasa más alta de suicidios, la presión social extrema y el acoso escolar y laboral. Además, vemos otro problema con lo poco severas que son las leyes en el país, que permiten que los criminales, incluso los peligrosos, puedan salir de la cárcel; sí, cuentan con monitoreo, pero después de cierto tiempo regresan a la libertad.
Todos esos temas los vemos desarrollados a través de historias paralelas que tienen un punto que las une: la desesperación de apretar el gatillo (como lo describen en la serie), situación de la que se aprovecha nuestro carismático antagonista, Moon Baek.
Si a esto le sumamos que, a pesar de que Corea es uno de los países que ha incrementado su producción militar, es uno de los mayores exportadores del mundo y que, efectivamente, aproximadamente el 50% de la población sabe disparar debido al servicio militar, bueno… esto nos da una situación poco habitual para un thriller que nos hace reflexionar sobre ¿qué pasaría si se diera esta combinación explosiva?
Trigger presenta un twist en el género policíaco. Además de tener como base la historia de policías contra la mafia, como El lado B de Gangnam o The Worst of Evil, aquí está ese elemento que refleja un problema real que, si bien no han tenido tiroteos por la prohibición de armas (que incluso el tráfico ilegal ya entra en terreno de jurisdicción militar), sí ha habido apuñalamientos y casos extremadamente violentos derivados de situaciones que presenta la serie.
Debido a que aquí el tema principal son las armas, a diferencia de otras series de acción, en Trigger no tenemos tantas peleas cuerpo a cuerpo, pero las escenas de acción son bastante buenas, incluidas las de persecución con Kim Young Kwang al volante. En particular, creo que lucirían más con un coche estándar, pero en Corea todo es con coches automáticos; aun así, no tiene nada que pedirle a Rápidos y Furiosos.
La segunda cosa, y en la que me parece que tiene que trabajar más, son los diálogos en inglés, que se sienten poco naturales. Me gustó ese cambio de que no fueran chinos o japoneses los de la mafia, pero siento que necesitan pulir los diálogos cuando están en este idioma; aquí no llegan a dar tanta pena como los de El juego del calamar; sin embargo, se siguen escuchando forzados.
Sobre las actuaciones, en lo personal, me parece que hacen una buena mancuerna. Esta es la primera vez que puedo decir que he disfrutado de principio a fin una producción en la que aparece Kim Nam Gil, ya que anteriormente lo había visto en Island, El padre furioso y más recientemente en Karma, y el problema no ha sido su actuación, sino los guiones.
A primera vista, noto algunas similitudes en el trasfondo entre los personajes de Lee Do y Hae-il ( El padre furioso), con el pasado trágico en el ejército y el cambio de rumbo, pero los diferencia muy bien, por lo que corrobora que es un buen actor; solo que yo no había tenido suerte con sus series.
Quien parece que se siente muy cómodo haciendo de malo es Kim Young Kwang: primero en Somebody, luego en Evilive y ahora aquí en Trigger; tanto en la segunda como en esta última me parece que hace un gran trabajo.
Mientras que el personaje que interpreta en Evilive, Seo Do-young, es frío, calculador y no tiene escrúpulos, con Moon Baek nos entrega un antagonista más carismático, manipulador y con una filosofía más sentada; es de esos villanos que tienen una visión de venganza por lo malo que ven en el mundo, un poco como Geto en Jujutsu Kaisen.
He de decir que con él he tenido más suerte con sus trabajos: desde Call it Love, Happy New Year hasta esta de Trigger, las he disfrutado, unas más que otras, y me parece que es un actor que tiene un rango actoral bastante amplio. Me gusta más de villano, pero lo romántico no se le da mal. Habrá que esperar para ver qué tal su regreso al romance con Take Charge of My Heart el próximo año.
En conclusión, Trigger es una serie que vale la pena ver, tanto por la acción como por los temas que toca; es de esos k-dramas que poco a poco te van atrapando hasta que estás totalmente enganchado con la historia. Así que si lo tuyo son las persecuciones, los dilemas morales y la acción, esta puede ser la serie para ti.
¡Feliz maratón!







