A la espera de que se estrene Colonia en los cines de América Latina, aproveché para ver (por fin) Península, la segunda parte de la aclamada película de zombis Train to Busan o Estación Zombi, pensando que quizá estén relacionadas en algún nivel de la narrativa.
En el caso de Península, la trama nos lleva cuatro años después del brote zombi que dejó a Corea del Sur devastada y aislada del resto del mundo, a manera de prevención para evitar que el contagio se expandiera a otras regiones. Lo que en un tiempo fue un país próspero ahora es un territorio inhóspito donde los pocos sobrevivientes han tenido que aprender a vivir bajo sus propias reglas.
Durante los primeros días de la epidemia, fueron pocos los que lograron salir del país; entre esos pocos está Jung Seok, un exmilitar que carga con la culpa de haber dejado atrás a una familia y de perder a su hermana y a su sobrino durante la evacuación. Por esa culpa decide aceptar una misión suicida para recuperar un cargamento de dinero. Casi desde el inicio, la misión falla y se convierte en una carrera por salir con vida, sobre todo cuando descubre que los zombis no son la única amenaza.
Una secuela que prometía más
Península se estrenó en 2020, cuatro años después de su predecesora, Train to Busan; se tenía planeado que se presentara en el Festival de Cannes de ese año, pero debido a las restricciones por la pandemia se canceló. La película tiene una duración de 116 minutos y actualmente se puede ver en Amazon Prime Video, en algunas regiones.
Para esta película regresa Yeon Sang-ho como guionista y director. En el caso del reparto, este estuvo conformado por Gang Dong-won, Lee Jung-hyun, Kwon Hae-hyo y Koo Kyo-hwan.
Esta segunda parte tenía la vara demasiado alta después del éxito que tuvo Train to Busan, sobre todo a nivel global, pues llegó a convertirse en un fenómeno mundial como lo fue Kingdom en Netflix, y por ello puede que esta secuela se haya quedado un poco corta.
La historia es básica: un equipo acepta arriesgar la vida con la promesa de un futuro mejor, pero todo se complica primero por los infectados que aparecen y después por los habitantes que han logrado sobrevivir y que son poco hospitalarios con quienes llegan a la península. No hay más: la tensión es menor y el arco emocional del protagonista no es tan fuerte como el de los personajes de la primera película.
El inicio de la película, con el infectado que se cuela entre los evacuados en altamar, parece anunciar que la historia continuará en el mar; sin embargo, solo se trata de contexto para explicar qué pasó cuatro años antes y por qué la península terminó abandonada como un territorio inhóspito.
Una vez que Jung Seok y su cuñado se ven superados y separados durante la misión, la trama se divide en dos frentes: por un lado, una familia que parece ser la única que sobrevive fuera de una especie de colonia (no queda claro si es la misma a la que llegan la hija de Gong Yoo y la esposa de otro personaje); por otro, el interior de esa colonia, donde se vive sin ley y donde a quienes encuentran afuera los obligan a participar como gladiadores contra los infectados.
Los efectos de los coches embistiendo zombis se ven mal, casi como sacados de un videojuego; de hecho, son pocas las escenas de persecución que funcionan bien, y justo son las que no involucran infectados. Resulta poco creíble que no haya una horda intentando atacar tanto a los perseguidores como a la familia que intenta escapar.
Tampoco hay un desarrollo de personajes bien logrado: la historia del protagonista no termina de enganchar al espectador, le falta algo que haga que nos importe si sale con vida o que nos duela si termina infectado. Lo mismo pasa con los “villanos”, que solo están ahí para complicarle la existencia a Jung Seok y separarlo de su cuñado, sin aportar mucho más.
Y sobre si Colonia tiene alguna relación con Península más allá del universo zombi, esto no queda claro. Lo único que las conecta es que Koo Kyo-hwan aparece en ambas con el nombre de Seo, y que al final de Península, cuando roba el camión, parece cargar con cierto remordimiento, como si él mismo hubiera sido el causante de los zombis, pero esto, de momento, solo son especulaciones mías.
Al final, Península se queda un poco corta en la expectativa que, por lo menos yo, tenía, ya que Train to Busan es de las mejores historias de zombis que he visto, junto con Guerra Mundial Z, Happiness y Kingdom. Por cómo se ha promocionado Colonie, espero que tenga una mejor historia y desarrollo de los personajes que tendremos, pero para eso habrá que esperar.
¡Feliz tarde de pelis!








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