Hacemos lo que podenos en Netflix, Koo Kyo-hwan y Go Youn-jung

Hacemos lo que podemos: a veces tu tiempo de brillar tarda en llegar

¿Alguna vez has tenido esa sensación de que te estás quedando atrás? Ya sea porque un proyecto no termina de despegar, porque no te han ascendido o simplemente porque no has logrado cumplir ese sueño, Hacemos lo que podemos refleja de manera sensible esa sensación y todo el abanico de emociones que desata. Aquí te cuento qué me pareció esta serie. 

Hacemos lo que podemos; nos acerca a un grupo de amigos, el “Club de los Ocho”, que han construido una carrera en el mundo del cine, con excepción de uno: Hwan Dong-man, quien sigue buscando debutar como director después de veinte años.

Su sensación de fracaso los hace sentirse inferiores y con envidia del éxito de sus amigos y, para cubrir su ansiedad, desarrolló el hábito de hablar sin parar, lanzando críticas mordaces sobre los trabajos de los demás, lo que desespera a la mayoría de los integrantes del club; aunque en secreto, las historias y comentarios de Dong-man han servido como inspiración de cada película de sus amigos.  

Tras coincidir en un cruce de tren, Dong-man coincidirá con Byeon Eun-a, una productora de Choi Films que también se encuentra librando sus propias batallas internas y en la misma industria que una vez la alabó y ahora la critica. 

Ambos encontrarán en el otro un apoyo que necesitan para hallar su lugar en el mundo y su paz mental. 

No todos vamos al mismo ritmo

Hacemos lo que podemos se estrenó el 18 de abril con dos capítulos semanales hasta el 24 de mayo, para un total de 12 episodios de aproximadamente una hora de duración. Se transmitió por la cadena de JTBC y a nivel internacional por Netflix. 

La historia es un guion original de Park Hae-joung y estuvo dirigida por Cha Young-hoon. El reparto está conformado por Koo Kyo-hwan, Go Youn-jung, Oh Jung-se, Kang Mal-geom, Park Hae-joon, Choi Won-young, Jeon Bae-soo, Shim Hee-sub, Bae Jong-ok y Han Sun-hwa. 

A principios del mes compartí mi reseña sobre Familia en renta, un retrato sobre sentirse inadaptado en un país extranjero y de encontrar esa segunda oportunidad para sentirte satisfecho con lo que haces. Hasta cierto punto, Hacemos lo que podemos me dio la misma sensación: un grupo de personas tratando de encontrar su lugar.

Park Gyeong-se busca regresar a su gloria pasada; Lee Jun-hwan busca dejar de ser considerado un director del cine B; Jang Mi-ran busca ser reconocida como una buena actriz, sobre todo ante los ojos de su madrastra, quien resulta ser la madre biológica de Byeon Eun-a, que carga con el peso de su abandono, lo que le ha dejado una profunda cicatriz que no ha podido dejar atrás; y por último, Hwan Dong-man, que sencillamente quiere dejar de sentir la ansiedad que le causa sentirse un fracasado ante su hermano, amigos y conocidos en general. 

Hacemos lo que podemos refleja ese momento por el que todos pasamos tarde o temprano, ese donde uno se pregunta si las decisiones tomadas fueron las correctas, si lo que haces vale la pena, si por lo que estás luchando lograr es lo que te hará feliz o si lo mejor es cambiar el rumbo o desistir. 

A través de Hwan Dong-man, la historia refleja la ansiedad de quienes ven cómo las personas a su alrededor avanzan de una u otra forma y sienten que se están quedando atrás. La desolación de caminar, pero no llegar a tu objetivo y solo encontrar palabras de desaliento y la sensación de que nada cambia mientras el tiempo sigue pasando. 

Por otro lado, Byeon Eun-a nos transmite la impotencia de quienes tienen mucho que decir, pero prefieren callar para no incomodar, para no confrontar y perder la poca calma que queda; es el reflejo de esas personas que se alejan para no lidiar con la masa de emociones que son los demás. 

Tras su encuentro, ambos comprenden sus luchas internas y deciden apoyarse a toda costa para vencer ese sentimiento de inutilidad y la soledad con la que cargan. Al final, encuentran esa mano que necesitaban para poder crecer y encontrar eso que les dé un propósito en la vida. 

Aunque la historia se centra más en Dong-man y Eun-a, lo cierto es que esta serie refleja a un grupo amplio de personas que cada día luchan contra sus propios demonios y sobreviven esas batallas de diferentes formas, algunos con un entorno más amable, otros más hostil, pero al final encuentran la manera de dar sentido a lo que hacen. De hecho, viendo la serie, me parece que la traducción literal del título, Todos luchan contra su propia sensación de inutilidad, me parece más adecuado con lo que se muestra en la historia que el nombre que le dieron al final. 

El guion me parece que, aunque no es perfecto porque deja algunos cierres en el tintero, demuestra una gran vulnerabilidad al transmitir esas sensaciones y emociones tan fielmente. Hace honor a la conversación que tiene la doctora y Eun-a sobre que lo que hace que una historia se sienta real son las emociones que transmite, y es justo lo que hace este kdrama: hace visibles esas emociones que muchos cargan y les da una esperanza de que todo puede mejorar.

Quizá una de las partes que más me gustó del kdrama es el valor que Dong-man le da a las historias: por qué todo tiene una para él y por qué vale la pena seguir contándolas, con la esperanza de que resuene al menos en una persona. 

En cuanto al reparto, Koo Kyo-hwan y Go Youn-jung transmiten muy bien la vulnerabilidad de sus personajes. Aunque Dong-man a veces es desesperante (y eso es justamente el punto), logras empatizar con ambos y quieres que alcancen sus objetivos. Hacen una gran mancuerna y cargan con gran parte del peso de la trama. . 

En el caso de Koo Kyo-hwan, me parece que equilibra muy bien esos momentos de humor con los que su personaje intenta cubrir sus emociones negativas, y esos momentos de suma vulnerabilidad en los que se sume cuando nadie lo ve. Es la primera vez que veo un trabajo donde sea el protagonista, pues al parecer se inclina más por el cine, pero me parece que tiene una habilidad increíble para transmitir ese abanico de emociones al espectador, con esa aura un tanto inocente que caracteriza a Dong-man. 

Por otro lado, Go Youn-jung hace su parte al mostrar una personalidad distante, cautelosa y cálida a la vez, muy diferente a su papel en Can this love be translated?, de principios de año. Me parece una de las actrices que tiene un gran rango actoral y que no se encasilla en un género; hasta el momento, en cada serie que la he visto, me ha parecido que sabe transmitir la esencia de cada personaje, sin importar que sea una desvergonzada como Dorami o una estudiante competitiva como Hee-soo en Moving

En conclusión, Hacemos lo que podemos es un k-drama emotivo, lleno de momentos de reflexión y, sobre todo, de esperanza para quienes puedan sentirse identificados con alguno de sus personajes. Para mí, será una de las mejores series del año, tanto por su historia y mensaje como por sus personajes. Es una imperdible; eso sí, te recomiendo tener pañuelos cerca, porque tiene sus momentos en que toca fibras muy sensibles. 

¡Feliz maratón! 

Blog de reseñas de libros, series, películas y música. Apoya el proyecto

Descubre más de My Impression Of

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Soy Fer Barajas

Bienvenido a My Impression Of, un lugar donde encontrarás reseñas de series, libros, películas y, en algunas ocasiones, música.

Espero que aquí encuentres la próxima historia que te hará soñar, inspirarte o reflexionar.

Sígueme en:

Descubre más desde My Impression Of

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo